
Megan Bustamante | Belleza perfecta, servicio imperfecto
Kadarius Hopkins
3/18/20264 min read
Sinceramente quedé satisfecho con la imagen de esta doll. Es de las pocas que se ven mejor en persona. Megan llegó a la hora acordada, apareció en falda, top y zapatillas negras, el rostro bien maquillado que me pareció bastante atractivo, cintura delgada y unas nalgas muy, muy bien posicionadas, no son enormes, realmente son proporcionales a su cuerpo pero con esa bendita falda se veía bien sa-bro-sa la cabrona. Me saludó con un ligero y distante beso en la mejilla, dejó su crossbody en la cama y tomó asiento. A este punto del servicio el placer solo era visual, su actitud era amable pero yo esperaba una puta en la habitación, no una “celebridad”. Desde ese momento me di cuenta que si tomaba el servicio sería para darle gusto al ojo y no la verga… hice el pago del servicio.
El primer roce de mis manos sobre su espalda y brazos fue una delicia pura, su piel es suave, demasiado suave que da impresión que la cuida bastante, en cuando se bajó la falda quedó en un hilo negro, de inmediato llevé mis manos por ese abundante rabo y qué ricos cachetes tiene la condenada, como lo dije en un principio, no son las más grandes, pero sí muy estéticas como todo su cuerpo, en el cual no noté imperfección alguna. Si nos ponemos muy exigentes, podría decir que tiene algo de flacidez en las piernas, cosa se que soluciona con treinta minutos de gimnasio, solo eso. Físicamente para mí estaba muy bien, así que de inmediato froté mi verga sobre esas bronceadas nalgas mientras ella me lo restregaba al ritmo de la música, sin asco alguno, su booty se comía mi verga hasta producirme una erección. Como ya la traía bien dura era momento de recibir una mamada; por alguna extraña razón no esperaba un sexo oral bueno, ni siquiera algo decente… y sí, así fue. Me acosté en la cama, ella se subió y con una mano masturbada mi verga y con su boca “chupaba” la cabeza. No sé quién le dijo que así se debe tratar a una verga; no me depilo con tanto esmero para recibir una chupada tan insípida como la suya… lo hizo por un par de minutos (no exagero) y ya quería coger, le pedí que lo hiciera por más tiempo y que bajara a mis huevos, solo me miró sonriendo y dijo que ahí no quería, que lo demás sí, y entonces mis huevos se quedaron ahí, fríos igual que sus manos.
Comenzamos por una vaquerita donde sucedieron dos cosas, la primera es que como el oral me fue muy “X” (por no decir pésimo) mi verga no estaba del todo erecta —a eso agreguemos el faje inexistente que es un must en la putería— y la segunda es que su cuerpo estaba frío pero tan frío que el sexo se sentía de lo más amargo… de nuevo me aplicó la de dos minutos y ya quería cambiar de posición, apenas nos íbamos acomodando cuando ya sale con su chingadera. La puse en cuatro y previo a penetrarla tuve que masturbarme para lograr una plena erección (no es que no me gustara, sino que su servicio es muy soft), ella se percató de ello, y me movía ligeramente sus nalgas. Me la acomodé y me le empecé a coger, este fue el mejor momento del servicio ya que tiene unas nalgas bien ricas la pendeja, al principio se dejó coger con todo y yo estaba que no se la quería sacar, se la dejé ir con todo desde un principio, la sujeté por la cintura y luego acaricié sus deliciosas nalgas, no perdí la oportunidad de darle unas buenas nalgadas, ella pedía más y hasta me daba sus antebrazos pero prefería agarrarle sus cachetotes que son un verdadero tesoro de Colombia. Seguimos cogiendo en esta posición, y ni de puta madre me iba a bajar de ahí de tan rico que me la estaba pasando hasta que la cabrona me dijo que le lastimaba, algo referente al condón y cosas así. Acto seguido empezó con el típico “dame tu lechita”, lo que parecía el principio de un buen palo se convirtió en un mero temporizador. Mi intención era tener un buen sexo sin presiones (para eso estoy pagando) y ante lo sucedido solo me quedo concentrarme para en un máximo de cinco minutos llegar a una eyaculación. Las cosas sucedieron tal cual y me la di de perrito no más de quince minutos en total.
He de reconocer que la doll físicamente es muy atractiva, no le veo ningún detalle en eso. Su servicio es el que deja mucho que desear por lo siguiente: faje no hay, sexo oral muy soft y por poco tiempo, cogiendo se cansa a los dos minutos y quiere al cliente bombeando, pero cuando esto sucede, ella expresa “incomodidades” y presiona para terminar la relación. En cuanto a su actitud puedo afirmar que es simpática y un poco extrovertida, el detalle es que no voy a platicar, voy a coger. No la recomiendo.
Actitud: 8
Imagen: 10
Puntualidad: 9
Cuerpo: 10
Oral: 5
Higiene: 9

